La Organización Mundial de la Salud.
La Organización Mundial de la Salud.
La Organización Mundial de la Salud.
1.CAMBIOS EN LA NORMATIVIDAD
2.Cambios reales sobre el terreno
3.Cambio de orientación
5.Progresos en muchos frentes
6.En alerta constante
7.Participación en los Objetivos de Desarrollo Sostenible:
8.Trabajar de forma inteligente
9.Acerca de la Asamblea Mundial de la Salud
La salud es un don precioso. Si gozamos de salud podemos estudiar,
trabajar, procurarnos el sustento y mantener a nuestra familia. En cambio si
enfermamos, nos abruman los problemas y nuestras familias y comunidades quedan
rezagadas.Por eso es tan necesaria la Organización Mundial de la Salud. El
personal de la OMS, que trabaja con 194 Estados Miembros esparcidos por seis
regiones y desde más de 150 oficinas, está unido bajo un compromiso común:
mejorar la salud de todos en todo el mundo.
El principio de que todas las personas tienen derecho a gozar del grado
máximo de salud, independientemente de su raza, religión, opiniones políticas,
o situación económica o social.
1.CAMBIOS EN LA NORMATIVIDAD:Desde sus inicios, la OMS ha reunido a los principales expertos
mundiales en salud para la producción de materiales de referencia internacional
y la formulación de recomendaciones para mejorar la salud de los pueblos de
todo el mundo.
Se puede citar desde la Clasificación Internacional de Enfermedades, que
permite a todos los países utilizar una norma común para notificar enfermedades
y detectar tendencias sanitarias, a la Lista OMS de Medicamentos Esenciales,
una guía para los países sobre los principales medicamentos necesarios en un
sistema nacional de salud.
La labor de la OMS en el establecimiento de normas
mundiales para la calidad del aire y del agua, tan importantes en un mundo en
que la contaminación es una amenaza creciente para nuestra salud; medicamentos
y vacunas seguros y eficaces, gracias a su programa de precalificación; y
gráficos de altura y peso para los niños, que permiten a los profesionales de
la salud y a los padres ayudar a los jóvenes a crecer sanos y fuertes.
Asimismo, ha promovido directrices y asesoramiento para la prevención y el
tratamiento de afecciones de salud, desde el asma y la hepatitis a la
malnutrición y el zika.
2.Cambios reales sobre el terreno:
La OMS no solamente se dedica a formular recomendaciones; también ayuda
a los países a aplicarlas para que más personas lleven una vida sana.
Desde hace décadas, el personal
de la OMS colabora con gobiernos y profesionales de la salud sobre el terreno.
En los primeros años, su actividad se centraba principalmente en combatir
enfermedades infecciosas mortales como la viruela, la poliomielitis y la
difteria.
El Programa Ampliado de Inmunización, por ejemplo, establecido por la
OMS a principios de la década de los 70, ha hecho llegar con la ayuda del
UNICEF, la Alianza Gavi para las Vacunas y otros:a millones de niños vacunas
vitales.
En el último siglo, el acceso a antibióticos, agua limpia y mejor
saneamiento ha pasado a ser un arma poderosa en la prevención de las
enfermedades infecciosas.
Un reto importante en la
actualidad es proteger la eficacia de los antibióticos mediante un programa
mundial para combatir la resistencia a los antimicrobianos, y garantizar que
todo el mundo tenga acceso a agua salubre y saneamiento para evitar las infecciones.
Hoy día, el acceso a agua de bebida limpia y a instalaciones de saneamiento
seguras es uno de los ejemplos más palmarios de la enorme brecha entre ricos y
pobres.
3.Cambio de
orientación
En las últimas décadas, se
ha registrado un aumento en enfermedades no transmisibles como el cáncer, la
diabetes y las cardiopatías.
Impulsadas por fuerzas como el desarrollo urbanístico no planificado, la
generalización de estilos de vida poco saludables y el envejecimiento de la
población, esas enfermedades
provocan actualmente el 70% de todas las muertes.
En consecuencia, la OMS ha
cambiado de orientación, junto con las autoridades sanitarias de todo el mundo,
para promover
la alimentación saludable, la práctica de ejercicio físico y la realización de
revisiones médicas periódicas.
La Organización ha puesto en marcha campañas de salud mundiales sobre la
prevención de la diabetes y la hipertensión y sobre ciudades saludables.
Asimismo, negoció el Convenio Marco de la OMS para el Control del
Tabaco, una herramienta formidable para ayudar a reducir las enfermedades y las
muertes debidas al tabaquismo.
Ahora bien, enfermedades no transmisibles hay de otros tipos: por
ejemplo, la salud
mental es un problema importante en todo el mundo.
La OMS ha contribuido a ampliar
la atención de salud mental en más de 110 países, gracias en parte a la
formación de no especialistas y al aumento del apoyo psicosocial y de salud
mental a personas afectadas por los desastres naturales y los conflictos.
Al mismo tiempo, se
ha intensificado la labor en ámbitos como la violencia y la prevención de
lesiones, lo que ha puesto de relieve las devastadoras consecuencias del
maltrato infantil, la violencia sexual y el abuso de las personas mayores, así
como los accidentes de tránsito y los ahogamientos.
Además,
la OMS ha puesto de manifiesto la importancia de atender las necesidades de las
personas con discapacidades, mediante el fortalecimiento de los servicios de
rehabilitación en los programas de salud y un mejor acceso a las tecnologías de
asistencia.
4.Uso de los
datos para aunar los esfuerzos:
Para seguir los progresos en todos esos ámbitos se requiere un sólido
sistema de monitoreo. Los datos recogidos por países de todo el mundo se
compilan e intercambian en el Observatorio mundial de la salud, una potente herramienta que permite a
los países hacerse una idea clara de quiénes
enferman, de qué enfermedades y dónde, a fin de dirigir los esfuerzos allí
donde más se necesiten.
La capacidad de efectuar mediciones ha sido crucial para la labor de la
OMS en la mejora de la salud a lo largo del curso de la vida desde antes del nacimiento hasta los últimos
años de vida. Este enfoque, que se centra en periodos críticos como el
embarazo, la primera infancia y la adolescencia, pone de relieve la importancia
de un comienzo saludable en la vida, y de los esfuerzos adicionales por llegar
a personas que, de otro modo, quedarían rezagadas con demasiada frecuencia, las
mujeres y las niñas que viven en los entornos más desfavorecidos.
5.Progresos en muchos frentes
La OMS tiene muchas razones para enorgullecerse.
En el ámbito mundial, la esperanza de vida ha aumentado en 25 años desde
1950. En 2016, murieron 6 millones menos de niños antes de su quinto cumpleaños
que en 1990, la viruela ha sido derrotada y la poliomielitis está a punto de
ser erradicada. Muchos países han conseguido eliminar el sarampión, el
paludismo y enfermedades tropicales debilitantes como el gusano de Guinea y la
elefantiasis, así como la transmisión de la madre al niño del VIH y la sífilis.
Las audaces recomendaciones para la introducción más temprana de
tratamientos sencillos, junto con los esfuerzos por facilitar el acceso a
medicamentos genéricos más baratos, han contribuido a que 21 millones de
personas reciban el tratamiento contra el VIH que les permitirá sobrevivir. La
angustia de más de 300 millones de personas con hepatitis B y C crónicas ha
captado finalmente la atención mundial. Gracias a alianzas innovadoras ha sido
posible fabricar vacunas eficaces contra la meningitis y el ebola, y la primera
vacuna antipalúdica mundial.
6.En alerta constante
Cada año, la OMS analiza las tendencias de la gripe con el fin de
establecer la composición de la vacuna de la estación siguiente. Y se mantiene
en alerta constante contra la amenaza de la gripe pandémica. Cien años después
de la pandemia gripal de 1918, la OMS está resuelta a que el mundo jamás se vea
sujeto de nuevo a una amenaza de ese calibre para la seguridad sanitaria
mundial.
En 2005, la
OMS publicó una versión actualizada del Reglamento Sanitario Internacional, para ayudar a la comunidad
internacional a prevenir y responder a riesgos agudos para la salud pública que
pueden atravesar fronteras y constituyen una amenaza en todo el mundo. El
instrumento es hoy más importante que nunca. El renovado compromiso de la OMS
de impedir que los brotes se conviertan en epidemias, y de responder mejor y
más deprisa a las emergencias humanitarias, ha impulsado la creación de un
nuevo programa de emergencias sanitarias que funciona en los tres niveles de la
Organización.
Centrada principalmente en vigilar los indicios tempranos de alerta, y
en ayudar a los países a estar preparados, la OMS está estableciendo sistemas
para que la ayuda llegue allí donde se necesita cuando se necesita.
Recientemente, por ejemplo, se ha logrado contener brotes de peste y de
enfermedad por el virus de Marburgo, y se ha ayudado a poner en marcha
importantes campañas de vacunación contra el cólera y la fiebre amarilla.
7.Participación en los Objetivos de Desarrollo Sostenible:
Actualmente, la OMS colabora con diferentes asociados para la salud y el
desarrollo con el objetivo de lograr las metas relacionadas con la salud,
establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los ODS subrayan
la función esencial que desempeña la salud para garantizar el futuro de la
humanidad, ya que el ODS 3 exhorta a todas las partes interesadas a «garantizar
una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades». Además, se
alinean plenamente con el objetivo de la OMS de garantizar que todas las personas,
en todo el mundo, puedan hacer realidad su derecho a una vida sana. Los ODS
también hacen hincapié en la importancia de la colaboración entre los
diferentes agentes que trabajan en ámbitos distintos, en todos los países del
mundo.
Con la mirada puesta firmemente en 2030, la OMS partirá de las
enseñanzas aprendidas en sus 70 primeros años de vida. Esta experiencia, más
sus redes y alianzas —en el plano mundial, regional, nacional y local— será
crucial para garantizar la salud y el bienestar de todos.
8.Trabajar de forma inteligente
Para que la OMS pueda incrementar sus efectos en la salud mundial, debe
intensificar su labor en los más altos niveles gubernamentales a fin de velar
por que la salud figure de forma decidida en los programas políticos. Debe
reforzar su liderazgo en los ámbitos donde más valor aporta, y racionalizar su
funcionamiento con objeto de ser más eficaz y conseguir resultados más rápidos.
La misión, tal como se articula en el nuevo Programa General de Trabajo
de la OMS, consiste en «Promover la salud, preservar la seguridad mundial y
servir a las poblaciones vulnerables», para lo cual se proponen nuevas metas
ambiciosas que deben alcanzarse para 2023: Mil millones de personas más con
cobertura sanitaria universal; mil millones de personas más con mejor
protección contra las emergencias sanitarias; y mil millones de personas más
que gocen de mejor salud y bienestar.
Alcanzar esos logros exigirá un compromiso político y financiero
infatigable por parte de los Estados Miembros y los donantes, y colaborar de
forma continua e intensa con diferentes colegas de los ámbitos académicos, los
asociados sobre el terreno, y otros miembros del sistema de las Naciones
Unidas.
Los objetivos se lograrán gracias al compromiso compartido, más firme
que nunca, de crear un mundo en que todas las personas, en todo el mundo,
tengan acceso a atención de salud de calidad y asequible. Nuestro principio
rector de salud para todos sigue siendo tan pertinente ahora como cuando se
fundó nuestra Organización, hace 70 años.
Acerca de la Asamblea Mundial de la Salud
La Asamblea Mundial de la Salud es el órgano decisorio supremo de la
Organización Mundial de la Salud. Se reúne en Ginebra en mayo de cada año con
la asistencia de delegaciones de los Estados Miembros.
La función principal de la Asamblea de la Salud es determinar las
políticas de la Organización, designar al Director General, supervisar las
políticas financieras, y revisar y adoptar el programa de presupuesto
propuesto. se reúne anualmente en Ginebra, Suiza
Después de un año en el cargo, el Director General de la OMS, Dr. Tedros
Adhanom Ghebreyesus, inauguro , en Ginebra, la 71.a Asamblea Mundial de la
Salud con un ambicioso programa de cambio cuyo objetivo es salvar 29 millones
de vidas de aquí a 2023.
FUENTE:ONU
La Organización Mundial de la Salud.
Reviewed by ACLE
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giugno 05, 2020
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